Los grandes vasos

Cuando hablamos de complicaciones macrovasculares de la diabetes, nos estamos refiriendo al daño que sufren los grandes vasos arteriales. Todas las personas inevitablemente, con la edad, vemos afectadas nuestras arterias; es lo que se conoce como arterioesclerosis. Las arterias sufren un proceso natural de envejecimiento que se caracteriza por diferentes cambios que provocan, entre otras cosas, pérdida de elasticidad y modificaciones en su diámetro. 

Aparte está  la presencia de placas ateromatosas que son placas de células y colesterol que se “pegan” a la capa interior de los vasos y producen “obstáculos” al paso de la sangre. Además, y eso es lo peligroso, esas placas se pueden soltar y viajar con la sangre, hasta una arteria cuyo calibre sea menor que el de la placa, produciéndose un tapón parcial o total al paso de la sangre. Las placas se formas sobre todo en los grandes vasos principalmente la aorta y las coronarias, carótidas, ilíacas y femorales. Este proceso no va tanto asociado con la edad sino con un proceso inflamatorio crónico en el interior de las arterias. 

Parece que en la diabetes, por diferentes motivos, este proceso inflamatorio se ve favorecido y la aparición de placas de ateroma es mayor y más precoz. Uno de los factores que influye es la presencia de cifras mantenidas de hiperglucemia por encima de objetivos. También influye la presencia de hipertensión arterial, aumento del colesterol en sangre, obesidad y el hábito de fumar. 

Dependiendo de a qué nivel se produzca el obstáculo al paso de la sangre arterial, pueden aparecer problemas en el corazón (angina de pecho, infarto e insuficiencia cardiaca), problemas en las piernas al caminar, o problemas cerebrales (ictus) 

Tanto para las personas con diabetes como para aquellos que no la presentan, la prevención es la clave en el tratamiento, siendo por tanto, objetivo primordial el adecuado control de los factores de riesgo: el colesterol y los triglicéridos, la hipertensión arterial y el tabaquismo, y adoptar cambios en el estilo de vida que reduzcan la obesidad y aumenten la actividad física. 

El mantenimiento de un control glucémico adecuado es importante también en la prevención de los problemas relacionados con esta complicación.

Como os digo otras veces, aunque no todos los factores dependen de uno mismo, hay algunos que sí. 

Llevar una dieta adecuada, hacer ejercicio, no fumar, y tomar la medicación prescrita sin hacer cambios sin hablar antes con vuestro médico. Acudir a los controles con vuestro equipo sanitario, y tomar decisiones que favorezcan vuestra salud.

Photo by Akshar Dave on Pexels.com

Puede parecer duro y complicado, y probablemente lo es,  pero cuando veáis que os faltan las fuerzas puede ayudaros pensar que estáis invirtiendo en calidad de vida. 

Y tú ¿Qué opinas? Me encantará saberlo. Escríbelo más abajo o en hablamosdediabetestipo2@gmail.com.

Muchos saludos.

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